LA FUERZA DE LOS LEVANTAMIENTOS INDIGENAS
EN BOLIVIA / QULLASUYU
La estructura del presente resumen ha sido ordenado caprichosamente por el expositor para una mejor comprensión de las propuestas planteadas por el autor del libro, asimismo contiene una interpretación y una conclusión personal.
1ra. Parte: LEVANTAMIENTOS INDIGENAS, PODER DE LOS SIMBOLOS Y DE LOS LIDERAZGOS.
Los levantamientos están dados por la organización de las estrategias de acción colectiva, la producción de los repertorios discursivos beligerantes y los sentidos de autoafirmación identitaria indígena.
Con relación a los símbolos utilizados, éstos, hacen referencia al desplazamiento de aquellos republicanos y la sobre-posición de otros como la wiphala, los pututos, las polleras, los ponchos, la coca, el aguayo, como emergencia del poder indígena.
Al hablar de los liderazgos muestra a los Kataris, los Amarus, los Willkas; a las autoridades indígenas como los jilaqatas, los mallkus y las t’allas. Asimismo hace referencia a Felipe Quispe y a Evo Morales.
2da. Parte: CRISIS SOCIAL Y TERRITORIALIZACIÓN DEL CONFLICTO ESTADO – INDIGENAS.
La crisis social está dado por una relación de movilizaciones sociales y políticas que el autor se pone a desarrollar ampliamente. Así: Achakachi 2000 –2001, Febrero 2003, Warisata 2003, Octubre El Alto 2003; todas ellas estarían desplazando al Estado tradicional y neoliberal y estarían siendo copado por el movimiento indígena.
La territorialización marca a los ayllus, las comunidades, las regiones y las ciudades como micro espacios locales y regionales. Las áreas rurales estarían dadas en Achakachi, Warisata, Chapare; y las ciudades en La Paz, El Alto y Cochabamba.
INTERPRETACION.
El autor plantea un cuestionamiento al poder dominante, a las relaciones de poder económica y política que se desarrolla bajo connotaciones raciales.
Asimismo analiza el factor de dominación étnica que estaría dado por la discriminación y la exclusión. Considera que el Estado es la negación de lo indígena; de ahí que se pueda ver la polarización de dos sectores sociales definidos: la elite blanco mestiza y los sectores sociales indígenas populares.
En tal sentido propone el retorno del indio como productor político de un nuevo orden a través de un proceso de reconstrucción de las identidades colectivas indígenas. También plantea la redefinición de las relaciones económicas y política a partir de memorias históricas, saberes y conocimientos, es decir una estructura organizacional propia (como por ejemplo los rituales religiosos).
CONCLUSION.
Acudiendo a los elementos tradicionales del Estado: gobierno, territorio y población; la población y el territorio se unifican en contra de un gobierno y un Estado que ha roto toda vinculación con los dos primeros, de ahí que se hace necesaria una redefinición identiraria y territorial, en una palabra, un autogobierno indígena.