Fausto Reinaga nació el 27 de marzo de 1906, con el nombre de José Félix en la localidad de Colquechaca. Parte de su familia trabajaba en labores domésticas de la gente de la Patiño Mines. Aprendió a leer a sus 16 años y desde entonces ha producido
Fausto Reinaga en su obra cumbre “La Revolución India”, menciona el origen de su posición ideológica a partir de su retorno de Europa, lugar donde su pensamiento adquiere una nueva perspectiva, como indica:
“A mi regreso de Europa, rompo con toda mi tradición intelectual y con toda mi producción cholista. Hubiese querido que no existiese…Es otra etapa, otro camino que he encontrado; y tengo otra meta en el horizonte. En mis obras de 1940 a 1960 yo buscaba la asimilación del indio por el cholaje blanco-mestizo. Y en las que he públicado de 1964 a 1970 yo busco la liberación del indio, previa destrucción del cholaje blanco-mestizo… y yo planteo la Revolución India” ( 1969: 463)
De esta manera ha influido directamente a quienes reivindica, en particular a una joven generación india intelectual que emprendía un movimiento sindical en la década de 1960 y nace en el seno del PIB, Partido Indio de Bolivia que dirige Fausto Reinaga.
Podría decirse que el discurso indianista de Fausto Reinaga no tiene mayor acogida porque estaba en plena vigencia el pacto militar–campesino, es decir, se peleaba ideológicamente por la constitución del sujeto campesino en sustitución al sujeto indio, lo cual además sustentaba las medidas económicas que había dejado la Reforma Agraria como el impuesto único y otras que convertían al indio (sujeto social y cultural) en una clase social campesina y además revertían su pensamiento en nacionalista y en contra al izquierdismo que ganaba espacios en el movimiento minero y popular.
Reinaga ya no busca la inclusión del indio a las otras razas, sino es la búsqueda de su libertad a partir de la Revolución India, toma esta posición a partir de su lectura de Gandhi como el indica “la voz de Mahatma Gandhi es la voz de mi conciencia”, ya que Gandhi manifiesta que la búsqueda de la emancipación se la debe de realizar a través de nuestro propio origen (lengua, religión y cultura), aspecto que Reinaga trata de reflejar y de esta forma que todos los indios se sientan orgullosos de su origen.
Plantea que a pesar del hecho de ser un pueblo sometido desde la Colonia, esto no ha impedido que los indios busquen su liberación, para ello retoma lo sucedido en 1810 en las Cortes de Cádiz donde el Inka Yupanqui pedía la libertad del indio y plantea que “Un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre”, por lo que estas palabras deberían ser retomadas, ya que primero los indios fueron sometidos por los españoles y luego en la república es sometido por los criollos y mestizos.
Reinaga muestra como el pueblo indio quiso salir del yugo español, a partir de sus luchas, primero en contra de los españoles y luego contra los criollos y mestizos, que aprovecharon para apropiarse en el desarrollo histórico de las conquistas hechas por los indios.
“La Revolución india de 1780-l782, desvencijó toda la estructura jurídica y económica de la Colonia española en América. Gracias a esta revolución vieron y vivieron tanto los criollos españoles como los mestizos-cholos, otra realidad histórica en el Continente. Y apoderándose de la ideología libertaria, que los indios habían amasado en su lucha, y utilizando a los mismos ejércitos indios, dichos indios y mestizos se lanzaron a la Guerra de la independencia que duro 16 años…El indio es quien venció a España. EL INDIO ES QUIEN VENCE A ESPAÑA. El indio expulsa de América a España…” (1969:267)
Reinaga muestra que los indios siguen siendo una Nación oprimida, por lo cual esta debe buscar su libertad y ésta solo será posible, a través del Partido Indio de Bolivia, ya que siempre los blancos-mestizos se han apropiado de sus luchas, para mantenerlos oprimidos a los Indios, esto ocurrió con la apropiación de la fundación de la República de Bolivia de la cual Olañeta y otros se apropiaron, “ El indio es el verdadero creador de la República “ (Ídem:42) ya que en todos los momento del desarrollo histórico son otros los que se han apropiado de esa lucha por buscar su libertad.
Es así, que Reinaga habla de “Dos Bolivias” una la de los blancos y otra la de los indios, en que unos oprimen a los otros, este es el gran problema nacional, en que el indio sigue viviendo en las condiciones de la colonia, pese a que el indio es la nación real, ya que como indica Reinaga “ …es una comunidad humana estable, históricamente formada y surgida sobre la base de la comunidad de idioma, de territorio, de vida económica, de psicología y de cultura”( ídem:168). A partir de la búsqueda de su libertad y su conquista se podrá cohesionar a las demás razas y de esta forma crear una sola Bolivia, una sola Nación.
Por otro lado vemos que Fausto Reinaga en su discurso demuestra su posición primordialmente indianista y no así indigenista rechazándola, y ve en el indianismo la fuente para que el indio busque su liberación a través de la Revolución.
Siendo así uno de sus principales ejes de su discurso el hecho de que los indios siempre han sido victimas de la discriminación, la cual se inició en la colonia, momento en el cual fueron engañados por los españoles por sus ansias de poder y de riqueza. Por lo cual los indios fueron victimas de estos, para luego ser victimas de criollos y mestizos.
Es así que para Reinaga el identificar su discurso con una posición indianista, va ser fundamental ya que para él esta posición ideológica, permite a los indios buscar su libertad, que fuera arrebatada en todo el desarrollo histórico por los criollos y mestizos. Por ello el plantea que:
“… el indianismo es un movimiento indio, un movimiento indio revolucionario, que no desea asimilarse a nadie, se propone, liberarse…el indianismo es: el indio y su Revolución.” (1969:136)
Así que para Reinaga el ser indianista es reconocer el ser indio, como raza, cultura y lengua, a través de esta ideología que va ser proclamada por el Partido Indio se podrá conseguir la toma de conciencia de todos los indios en América Latina y la búsqueda de su libertad.
Por otro lado Reinaga reconoce los aportes de Marx, pero indica que sus ideas están hechas para Europa y no se las puede aplicar a Bolivia ya que no hay una lucha de clases sino es una lucha de razas, aquí es donde se halla el problema, por ello se separa de Marx. Como vimos esto se refleja en su análisis de las “Dos Bolivias” y que tiene según él por síntesis el conformar una sola Bolivia.
Para Reinaga la contradicción principal es el Indio y el Occidente, por dice desechar el marxismo como ideología, lo rechaza por corresponder al eurocentrismo, pero no puede evitar utilizar su estructura teórica y porque no, práctica. Indica por ejemplo “sin teoría revolucionaria no hay acción revolucionaria” (1969:390), refiriéndose a la tesis leninista de respecto a la praxis; también utiliza el concepto stalinista de nación, como lo mencionamos antes. Y además en su noción de partido político, en tanto la importancia que le da se acerca mucho a la importancia que el marxismo le otorga al partido; luego también la noción de Poder que maneja es como en el marxismo, un frente intransigente al reformismo, en este caso se pronuncia en contra de ocupar cargos en los gobiernos cholo-criollos o el mismo sindicalismo campesino que está degenerado por ese pensamiento.
También reconoce los aportes hechos por Tamayo,
“Franz Tamayo, es una esponja que chorrea cosas de Grecia y Europa en un mundo indio; y lucha como una fiera por la intangibilidad del status del latifundio y la esclavatura del yanacunaje-serval.” (1969:439)
pero ve que este en sí tiene un desprecio por el país por ello lo llama el “olimpito payaso” que escribió solo para defender sus latifundios y no así para buscar la libertad de su pueblo indio que sufre de la opresión de la raza blanca. Reconoce el hecho de que si escribió sobre el indio, pero no propone nada.
Se debe decir que Reinaga sí logra diferenciarse de la “intelligentsia” boliviana a la que tanto critica, lo más rescatable del discurso de Reinaga, no es que sólo destruye con su mordaz crítica, sino que construye y realza la moral india, primero le llena de un odio –no de clase- de raza y luego, le devuelve su historia, la historia de la nación boliviana y le quita la frustración a la que está sujeta la idiosincrasia mestiza-criolla.
“El Inti y la Pachamama a diferencia del terrífico Jehová, respiran y rezuman amor; y hacen del hombre un ser alegre, amante del bien y la paz. La filosofía inka tiene la misión de ennoblecer la vida. La dicha, el amor y la paz son un goce social.” (1969:397)
“Los COLORADOS del Alto de la Alianza, es un Batallón de indios aymaras y keswas; un Batallón indio... Este Batallón indio salta al combate rugiendo:
‘...Agarrarse rotos, que aquí entran los COLORADOS de Bolivia...’ ” (1969:408)
“La Nación india ha sido y “es independiente de todas las contingencias políticas y de regímenes o sistemas de gobierno”. La nación india ha existido bajo el gobierno de los Reyes de España y existe bajo esta República de carnaval vestida.” (1969:432)
“El ama súa, ama llulla, ama khella, es mandato cósmico al mismo tiempo que imperativo de la naturaleza. En la sociedad india la cooperación y la solidaridad social se cumplen como la sucesión del día y la noche. El indio vive sin ley escrita y sin policías. En la sociedad del indio no existen ladrones ni asesinos, adúnteras ni prostitutas, zánganos ni mendigos.” (1969:440)
Javier Hurtado indica:
“... Fausto Reinaga, precursor del actual indigenismo. ... tuvo el mérito de haber abierto la discusión sobre el problema indio... fundó el Partido indio aymara kechua PIAK, que luego tomará el nombre del Partido indio de Bolivia, PIB... el 8 de octubre de 1968 es reorganizado el Comité ejecutivo central del PIB y allí fueron elegidos como principales dirigentes varios de los que formaban parte del Movimiento 15 de Noviembre...” (1986:32)
De esta forma según este autor el katarismo tenía en su contenido y en su estilo bastante de lo que Reinaga proponía, esto se manifestaba en que al interior de este movimiento pugnaban dos corrientes de pensamiento y justamente una de ellas indigenista con un fuerte contenido racial, con su primer representante por el 78, Constantito Lima, siguiendo la línea de Reinaga.
Dicha influencia sobre el movimiento katarista, indica que Reinaga también vendría a ser precursor de las fuerzas sindicales emergidas en los 70, en las que su línea no sólo ayudó a conformar núcleos sólidos como el grupo 15 de Noviembre, sino que luego fue el soporte ideológico que diferenciaba al indio del movimiento popular, muchas veces truncado por el dogmatismo de la izquierda criolla.
Javier Hurtado indica:
“... Fausto Reinaga, precursor del actual indigenismo. ... tuvo el mérito de haber abierto la discusión sobre el problema indio... fundó el Partido indio aymara kechua PIAK, que luego tomará el nombre del Partido indio de Bolivia, PIB... el 8 de octubre de 1968 es reorganizado el Comité ejecutivo central del PIB y allí fueron elegidos como principales dirigentes varios de los que formaban parte del Movimiento 15 de Noviembre...” (1986:32)
De esta forma según este autor el katarismo tenía en su contenido y en su estilo bastante de lo que Reinaga proponía, esto se manifestaba en que al interior de este movimiento pugnaban dos corrientes de pensamiento y justamente una de ellas indigenista con un fuerte contenido racial, con su primer representante por el 78, Constantito Lima, siguiendo la línea de Reinaga.
Dicha influencia sobre el movimiento katarista, indica que Reinaga también vendría a ser precursor de las fuerzas sindicales emergidas en los 70, en las que su línea no sólo ayudó a conformar núcleos sólidos como el grupo 15 de Noviembre, sino que luego fue el soporte ideológico que diferenciaba al indio del movimiento popular, muchas veces truncado por el dogmatismo de la izquierda criolla.
I Manifiesto de Tiahuanacu, 1973
Este manifiesto comienza con la tesis principal que Fausto Reinaga recupera del Inca Yupanqui, Un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre, de esta manera asume la postura de que existen dos Bolivias, una oprimida y otra opresora, pero apunta a la recuperación y final unificación de Bolivia como nación.
Al indicar que
“En Bolivia no ha habido una integración de culturas sino una superposición y dominación habiendo permanecido nosotros, en el estrato más bajo y explotado de esa pirámide.”
Nos dice que Bolivia vive frustrada por
“... la falta de participación real de los campesinos quechuas y aymaras en la vida económica, política y social del país.”
Critica el tipo de sociedad que han construido el criollismo y el mestizaje, esto además respecto a la posición en la que los dejan a ellos como indios:
“Tenemos a ese falso ‘desarrollismo’ que se importa desde afuera porque es ficticio y no respeta nuestros profundos valores... Somos extranjeros en nuestro propio país.”
Retoma lo que Reinaga critica como la presunción de integrar al indio a la vida occidental, esto a partir de la escuela rural que según el documento
“... busca convertir al indio en una especie de mestizo sin definición ni personalidad, sino que persigue igualmente su asimilación a la cultura occidental y capitalista.”
Pero además de la influencia de Reinaga que se ve en este y otros documentos del movimiento campesino sindical, se observa también la influencia mezclada con el izquierdismo y con la Iglesia. Esta última cita hace ver que el indio tiene un tipo de personalidad, tal como lo realza Reinaga y además luego se niegan las contradicciones y fenómenos económicos y políticos que trajo consigo el español con su conquista y que luego se reprodujeron en la República, y además se representan en lo urbano:
“La propiedad privada, el sectarismo político, el individualismo, la diferenciación de clases, las luchas internas nos vinieron con la colonia y se acentuaron con los Regímenes Republicanos.”
“Todos los defectos del partidismo político de la ciudad ha entrado al campo por obra de pseudo-dirigentes que se han autonombrado como representantes campesinos.”
“Las actuales luchas internas campesinas han sido siempre reflejo de las ambiciones de gente extraña”
FAUSTO REYNAGA
“El cholaje blanco – mestizo desde 1825 hasta 1970 no ha hecho de Bolivia una Nación; ni siquiera ha llegado a plantearse teóricamente el ‘problema nacional’”
“La raza india, no es de ningún modo un grupo étnico minoritario, una ‘nacionalidad’ oprimida (...) que espera y confía liberarse por obra y gracia de la Nación opresora: la Bolivia chola”
“Bolivia es una nación, el indio es otra Nación”
“El no es una ‘clase campesina’ explotada; es una Nación oprimida y esclavizada (...) El indio como Nación, es un oprimido, por otra Nación y por el imperialismo; el indio es un oprimido por Bolivia y por Estados Unidos de Norteamérica”
“Queremos que el hombre valga, no por el color de su cuero, sino por su intrínseca personalidad. Los indios de Bolivia, del Tawantinsuyu del siglo XX, no somos racistas.”
“Medio millón de cholos oprimen a cuatro millones de indios. ‘Un puñadito de blanco-mestizos’ ha hecho ‘su’ Estado – Nación para gobernar una comunidad histórica autóctona, diferente a su historia, a su raza, a su territorio a su vida económica, a su psicología y a su cultura.”
“La República chola tiene su bandera, su escudo y su himno nacional; y la ‘republica’ de esclavos indios, tiene también su bandera, su escudo y su himno nacional. (La wiphala, la cruz de la espada inka y el pututu, y el mandamiento trino).”
“Luego la Revolución India, superando la yuxtaposición de la nación mestiza sobre la nación india, unirá en carne y alma, orgánica y psicológicamente, y hará de ambas naciones una sola nación de las dos bolivias, una sola Bolivia”
Como hemos mostrado Fausto Reinaga, innova en el discurso ideológico con interpelaciones ancestrales que sostienen una estructura teórica en la que la principal contradicción es lo Indio y lo occidental. De esta estructura se desprende un análisis y una síntesis coherente con la distinción de razas y con la reivindicación histórica del Indio como sujeto social, cultural y político; diametralmente distinto al hombre occidental. Dicha reivindicación sustenta el tipo socialista de la sociedad del Imperio Inka, la resistencia a la invasión y dominación colonial española, y posteriormente a la lógica colonial que reproduce el criollaje y mestizaje en la república. Exalta la participación india en todas las contiendas bélicas desde la Guerra de la Independencia hasta la Revolución Nacional, identifica distintos objetivos en todas estas contiendas, el objetivo del indio siempre ha sido liberarse de la raza blanca.
De esta manera Reinaga plantea que el Poder debe volver a ser del indio, por eso plantea la construcción de un Partido Indio que dirija la Revolución India, y para tal efecto deslinda de distintas corrientes criollas y mestizas que intentan asimilar al indio a la sociedad occidental.
La recepción de su planteamiento ideológico por parte de la CSUTCB es evidente cuando ellos reconocen que “Somos la semilla de donde ha nacido Bolivia”, así que la tesis de Reinaga de que la república de Bolivia surge de las continuas luchas de los indios es retomada, pese a que la CSUTCB, como sindicato se reconocen como campesinos y no como indios. Esto último muestra que Reinaga ha sido asumido como una doctrina de la que se discierne, entre otras, distintos elementos que han ido aportando y construyendo el sindicalismo campesino y que tiene su última figura sobresaliente en Felipe Quispe, que si bien interpeló a todo el sistema con un discurso reinaguista, racista y ancestral; luego lo contradice con sus prácticas y con su ingreso a la política oficial de la república.
De alguna manera como dijimos en el desarrollo del trabajo, Fausto Reinaga utiliza para su doctrina una estructura similar a la marxista, y en su fortaleza discursiva le hace frente al reformismo, al ingreso a la política occidental y al sindicalismo mismo. Pero estos elementos no sólo son desechados y pasados por alto, sino que además parte de su discurso es asimilado por quienes él llamaba el criollaje. Hoy podría decirse que parte del discurso racista y la reivindicación histórica de la/s cultura/s india/s, está a punto de concretarse en la Asamblea Constituyente, idealmente se podría decir que de una vez las dos bolivias serán libres, serán una porque ninguna oprimirá a la otra.
Pero lo que Reinaga plantea es destruir un tipo de sociedad y con el Poder en manos del Indio reconstruir otra sociedad, en todo caso pensamos que si bien Reinaga reivindica la Guerra de la Independencia y la creación de la República de Bolivia como obra y producto de las luchas indias, la Asamblea Constituyente es uno más de los intentos por asimilar al indio dentro de la estructura occidental de nación. De ninguna manera se usan los argumentos prácticos de Reinaga para hablar de una liberación india.